Los artistas de la cultura pop pueden tener un efecto extraño de la sociedad. Ellos son figuras de idolatrar. El cuento “Carne” de Mariana Enríquez es un cuento de la obsesión de una estrella de rock. Dos fans mujeres comen su cuerpo del cantante después de su muerte. Esta obsesión me recuerdo de la obsesión de los fans de Justin Bieber. Puedo ver sus fans tratarán comer su cuerpo pero no solo cuando él está muerto, cuando él viva también. Pocas semanas pasado me recuerdo un articulo que describir como el pelo de Justin Bieber se vendió por $40,688 en un remate en eBay. ¡Esta loca! Tiene en link del articulo abajo. Y el link tiene ironía porque el sito se llama “Pop Eater.”

Gracias por el link. Sabes, yo casi creo que es más normal comerse a la estrella que pagar cuarenta mil dólares por su pelo... Pero bueno, supongo que comprar el pelo es más aceptado... Lo cual nos lleva a pensar cuáles son los límites de esas obsesiones (además de pensar por qué surgen). ¿Qué es lo que hay o lo que tiene Bieber que provoca ese fenómeno de atracción? ¿Está llenando un espacio vacío, algún deseo que no hemos podido satisfacer? ¿Podemos vivir sin estrellas? Y más allá: ¿Qué significa para ti comerse la 'carne' de la estrella?
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